Nos creemos una sociedad hiperconectada, pero la infraestructura se sostiene sobre alfileres y fichas de cincuenta pesos.
El 82.4% de los yucatecos tiene un celular en la mano, pero el 85.3% vive al día, atrapado en la rueda de hámster del prepago y las recargas semanales. Solo un aristocrático 14.7% presume un plan tarifario mensual.
Esto no es un dato técnico; es economía de supervivencia. Hay $821 millones de pesos mensuales circulando en la calle en forma de saldo celular. El plomero, la que vende tamales y el chofer de flete no tienen página web: su infraestructura corporativa es un paquete de recarga de $100 pesos que se acaba a media tarde. Si se corta el flujo de saldo, se paraliza la microeconomía del estado.
Los datos duros sobre el gasto en conectividad están reservados para la comunidad Premium. Suscribirse cuesta una fracción de lo que pierdes al asumir que tus clientes tienen plan tarifario.